La Tercera edad es muy sexual

Necesitamos a los demás, sentirnos amados, queridos y recibir cariño a lo largo de toda nuestra vida. El ser humano es un ser social y sexual. Y la madurez no merece menos. Aunque nos vayamos haciendo mayores podemos llevar una vida sexual muy satisfactoria. Pero según avanzamos en la vida debemos ser conscientes que la edad hace que se necesite algo más de tiempo para una correcta excitación.

Muchas mujeres suelen empezar a tener experiencias sexuales más satisfactorias después de la menopausia, sobre todo porque ya no se tienen que preocupar por factores como el embarazo. La vagina va experimentando cambios, se hace más corta y estrecha, y normalmente suele haber menos lubricación. En el hombre, lo más común es que aumente la impotencia y por tanto los problemas para mantener una erección.

También, según envejecemos comienzan algunas afecciones típicas de la edad, que pueden ocasionar problemas en las relaciones. Algunas de ellas son la artritis, el dolor crónico, la diabetes (que puede ocasionar impotencia), las afecciones cardiacas (que pueden afectar a las erecciones o crear hipertensión), la incontinencia o cirugías varias (útero, senos, próstata etc.)

Se aconseja siempre hacer ejercicio, descansar bien, tomar baños calientes y no mantener mucho tiempo la misma posición durante el acto sexual. Estar pendiente de la pareja, tratar de comprender los cambios que se están dando en los cuerpos y probar otras posiciones y en horarios distintos son posibilidades que pueden hacer que mejore su salud sexual, así como darse tiempo para la excitación y participar en actividades sociales.

La edad no nos exime de seguir teniendo cuidado con los riesgos sexuales ya que se siguen transmitiendo enfermedades de transmisión sexual. Así que el uso del condón sigue siendo obligatorio y por supuesto ver la vida de la forma más alegre posible.