Tabúes sobre sexo

Todavía estamos alejados de una excelente educación sexual, por ello aún quedan muchos tabúes por romper y modificar. En muchas culturas el sexo oral, la penetración anal, el intercambio de parejas o el propio sexo en sí, siguen siendo tabú.

Un gran abanico de ideas erróneas sigue abierto. Por ejemplo, la de que el deseo cambia según el sexo, el pene es más grande en hombres de color o que el hombre es el único o el que más se masturba.

Los medios de comunicación influyen mucho sobre estos estereotipos y provocan una profunda presión en muchos adolescentes que están comenzando a aventurarse en el sexo, lo que puede finalizar en serias dificultades psicológicas.

La menopausia durante años fue utilizada como un arma de doble filo en la que se atacaba a las mujeres que la sufrían al grito de “Estás menopáusica”, como si de un estado de histeria se tratase, denigrándola y estableciendo así una excusa barata por la que esa persona no actuaba racionalmente o era emocionalmente estable.

Algunos de los mitos que siguen existiendo, son por ejemplo tener relaciones sexuales durante la menstruación, hacer una vida sexual muy activa, mantener relaciones sexuales durante el embarazo y la homosexualidad. Yendo un poco más allá nos encontramos con tabúes algo más controvertidos como la zoofilia o el incesto.

Recibimos miles de estímulos sexuales diarios y a pesar de ello no hay suficiente información sobre sexo. Parece que lo sabemos todo y no sabemos nada. A través de una buena educación sexual, conseguiremos una sociedad más equilibrada y educada, más abierta y receptiva y podremos empezar a romper barreras.